Un primer viaje, una amistad duradera

Hay algo especial en adentrarse en un lugar donde la celebración no es solo un evento, sino también una forma de vida. Cuando Alana Smith, de FF de Victoria y Vancouver, Canadá, partió hacia Chiapas, México, en enero de 2026, no solo emprendió otro viaje; Estaba sumergiéndose en una experiencia llena de conexión y descubrimiento cultural.

En el centro de la visita estuvo la Gran Fiesta de Chiapa de Corzo, que es una celebración anual centrada en la tradición local. La gente llena las calles con máscaras de madera tallada y sarapes brillantes, mientras dan vida a la historia y la tradición a través de la danza, la música en directo, la irresistible comida regional y las intrincadas carrozas del desfile. Para los miembros de Friendship Force, esta fue una oportunidad para vivir la celebración no como espectadores, sino como participantes bienvenidos.

Esto es lo que Alana dijo sobre su experiencia:
Llegué con emoción y curiosidad, pensando que tenía una buena idea de lo que podía esperar: hacer nuevos amigos, experimentar paisajes y cultura desde una perspectiva local, y compartir momentos significativos en el camino. Lo que descubrí es que Chiapas era mucho más.La mejor forma de describir este viaje es que se sentía como visitar a la familia extensa. Hubo una calidez y un vínculo inmediatos que trascendieron el poco tiempo que nos conocimos. En pocos días —a veces horas— resultó natural confiar, reír y simplemente estar juntos. Esa sensación de pertenencia me acompañó durante toda la semana.

Mientras visitábamos pequeñas comunidades y pueblos indígenas, incluyendo el extraordinario San Juan Chamula, me sentía profundamente segura y genuinamente cuidada. Los miembros del club Tuxtla Gutiérrez parecían guiarnos sin esfuerzo por las sinuosas calles adoquinadas, las animadas celebraciones del festival, ¡y sí, incluso los baños! Por su culpa, nunca sentí la necesidad de mantener mi “guardia turística” activa. En cambio, fui libre para sumergirme por completo en los suspiros, los sonidos y el espíritu de Chiapas.

Al final, este viaje fue mucho más que una visita a un festival vibrante o a una hermosa región de México; Era una oportunidad para crear una amistad y conexión genuinas. A través de cada comida compartida, conversación y momento de risa, damos pasos hacia un mundo más comprensivo y pacífico. En el espíritu de la misión de Friendship Force, este viaje nos recuerda que cuando abrimos nuestro corazón a los demás, no solo estamos viajando, sino que realmente conectamos.

Nota: Todas las traducciones son traducciones asistidas por IA. Agradecemos su comprensión de cualquier pequeña inexactitud

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